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martes, 25 de abril de 2017

HUACHO y CAJATAMBO

Huacho


Remoto pueblo de agricultores y pescadores, hoy boyante capital regional, Huacho conserva aun las piedras de su fundación (Bandurria) pero ha olvidado el idioma de sus constructores.
Por otra parte, en las gloriosas y trágicas jornadas de lucha social (que perennizaron los nombres de Irene Salvador y Manuela Chaflojo) en el siglo XX su principal propulsor fue un peluquero, no huachano, de la calle Bolivar.
Incluso el restaurante mas representativo de Huacho, ubicado en la campiña, lleva el nombre de un fundo que se encuentra en Cajatambo.
Y es que el antiguo idioma que hablaron los constructores de Bandurria, es el quechua que perdura en la voz y memoria del pueblo cajatambino.
No menos significativo, aunque ninguna calle o plaza de Huacho lo recuerde, es saber que Teófilo Gonzales Jiménez, cajatambino residente en La Capital de la Hospitalidad, fue quien inspiró y orientó la rebelión de 1916-17

Finalmente, la celebración festiva mas vistosa y elegante que exhibe Huacho cada año durante las fiestas patrias se debe a la comunidad cajatambina, de manera tal que Huacho ha recuperado algo que alguna vez tuvo: una celebración que la una, la reúna y la represente.
Es ese el Huacho que el domingo 23.4.2017, en el marco de la reunión previa a la celebración de las fiestas patronales de la comunidad cajatambina, tuve la gratitud de compartir con Lizbet y Bianca Susanibar, dos mujeres hermosa y genuinamente huachanas, que degustaron sendos mates de Pari (compuesto por cinco tipos de carne) para luego, al acorde de guitarras y mandolinas, bailar jubilosas no pocas canciones entonadas en el mismo quechua que alguna vez se habló también en Huacho.


Cajatambo

domingo, 20 de octubre de 2013

RITMO DE VIDA / 20.10.2013




"Vivir es ir entre lo que vive".
Joao Cabral de Melo Neto

4:30 am Despierto. / De inmediato recuerdo a quien amo y tramo una -pienso- tierna sorpresa.
5:00 am Entre árboles y remotas parcelas corro por la campiña de Huacho (6 km)
6:00 am Portando un paquete con tamales dominicales me dirijo (a pié) a casa de Lichi (1.5 Km)
6:30 am Ahíto de besos y abrazos me acuerdo que olvidé cenar y me dirijo al mercado Centenario para desgustar el lomo saltado que prepara Sabina Osorio. Lo pruebo y compruebo: sin duda, el mejor de la ciudad.
8:30 am De regreso a casa (2.5 km) en una calle casi desierta comparezco ante la belleza esplendorosa y cosmopolita de Luisa Alvarado. (Luisa: huachana-cajatambina residente en Buenos Aires y peregrina del mundo y sus encantos).
9: 30 am Llego a casa y aunque no soy creyente, no tengo ninguna duda de que a quien madruga....
Recuento: 50 años, 87 kilos, 10 kms recorridos. Con tales precedentes transpirados, presto a inspirarme espero el mediodía, de 12m a 1 pm, para conducir "Cajatambo, canto y memoria" (Radio Tropicana 94.5 FM / www.radiotropicanahuacho.com ) el programa dominical que patrocina el Centro Regional Cajatambo. Entonces, tan exhausto como feliz, con palabras no menos sentidas que pensadas, proclamo con no menor certeza que amor, que aunque cuesta algún esfuerzo la felicidad bien lo merece. ¡Feliz domingo amigas y amigos!




martes, 10 de septiembre de 2013

MISTURA CAJATAMBINA





En el corazón 
del descollante 
distrito de Los Olivos, 
el domingo 8.9.2013 
se realizó el festival 
gastronómico 
de comida cajatambina 
que patrocina la señora 
Mercedes Armas 
de Requejo. 
Con el propósito de promocionar, además de las ofertas culinarias y bebibles, el ingreso a la Cordillera Huayhuash, Ulises Requejo, coordinador de la feria, cursó invitación a la agencia de turismo Peru Qoya 
De los cerca a dos millares de personas concurrentes a degustar los diversos sabores y sonidos de la provincia de Cajatambo, la mayor parte de los presentes fueron jóvenes, y tal y conforme lo previmos, eran ellos los mas interesados en conocer las propuestas de PQ  www.peruqoya.com para acceder a las mas hermosas montañas y lagunas de América del Sur que cada año, entre los meses de mayo a setiembre, recibe mas de cuatro mil visitantes venidos de los mas diversos confines del planeta.
A diferencia del Mistura de APEGA, ingresar al Mistura de Cajatambo no exigía hacer fila ni abonar pago alguno. Basta con tener curiosidad, buen apetito y algo de dinero. Pero lo mas importante no es solo que allí era posible probar sazones y preparaciones culinarias que aun los marketeros sabuesos de la Asociación Peruana de Gastronomía ignoran. Un plato de cuye con ají amarillo y otro al que incluso es impropio aludir de esa manera, puesto que simplemente nos remite al comienzo del comienzo; a un tiempo anterior al del invento mismo de la cerámica: un mate de Pari.
Con todo, la dicha suprema no era solo comer escuchando añorados sonidos sino que aquel día en el local de la urbanización Villa Norte nadie podía dejar de estrechar una mano o recibir un abrazo. Nadie, repito, podía sentirse -a diferencia de Mistura- un grano anónimo del desierto.
Dicen que el Che Guevara decía que la nostalgia comienza por el estomago. Sea como fuere, aquel día no hacía falta ser el Che para descubrirlo.

http://feriacajatambina.blogspot.com/2013/09/reportaje-fotografico-feria-2013.html

martes, 3 de septiembre de 2013

HISTORIA DE UNA FOTO

Entre el pueblo de Utcas (comunidad campesina productora del maíz mas dulce del país) y la ciudad de Cajatambo (provincia ganadera y glaciar que enorgullece al Perú) existe una distancia de 6 km. En el trayecto, sea por la carretera o por el antiguo camino de herradura, se aprecia el Huacshash (el glaciar solitario que anuncia que Cajatambo es una provincia de montañas), de manera que recorrer aquella ruta es siempre un privilegio de la vista. Pero -en mi caso- nunca lo fue más que cuando (por esas cosas que tiene la vida y la ubicuidad virtual) tuve ante mis ojos esta foto. Ver al Huacshash, siempre grato de ver, y en primer plano, una hermosa presencia de evidentes, y eminentes, rasgos andinos extremó mi nostalgia. Pero encontrar en la imágen, nada menos, que a Lizbet Susanibar me condujo simplemente a un nivel de fascinación. Quedé perplejo. Literalmente, sentí un nock out emocional. Pues, en ese momento tuve la absoluta certeza de que ninguna mujer podía atraerme más, ni jamás. Entonces decidí conquistar las montañas sabiendo que de ese modo alcanzaría acaso -por mediación generosa de los Apus- lo que en las calles de Huacho me estaba vedado: su mirada y su atención. La mirada de su corazón.