sábado, 15 de junio de 2013

miércoles, 12 de junio de 2013

TOUR GASTRONÓMICO

Vista panoramica de Huacho y su campiña
 Ver a Huacho cubierta por las nubes del amanecer convoca, aun para quienes la frecuentamos de por vida, la apariencia fantasmal de recorrer una ciudad insólita. Pues  rara vez llueve en Huacho y tampoco casi nunca la abandona el fulgor solar. Con todo, pese a tales precedentes, el martes 11 de junio de 2013 amaneció nublado. Incluso una corriente de viento helado recorría sus calles.
Ese día, por encargo de mi hermana, me encaminé rumbo al hospital regional para tramitar la atención de una de sus pacientes más recias y durables, nuestra abuela (que a sus casi 101 no deja de causar sensación cada vez que va al hospital).
Cumplido mi cometido (sería atendida al día siguiente) recordé que no había desayunado y
Sabina
vino a mi memoria el lomo saltado que a diario ofrece Sabina Osorio Taicas en un puesto del Mercado Centenario. De modo que, sin tiempo que perder, me dirigí hacia allá. Llegué preciso: una fuente a medio consumir me tentaba. No me equivoqué. Suave y jugoso, el lomo resultó tan impresionante de ver y mucho más de consumir.
Mery
Entonces, después de saborear tan suculento descubrimiento, de los regocijos del estomago tenté los del corazón y enrumbé hacia un pasaje de la calle La Palma. Pues aquel martes -recordé- era el día en que el gobierno regional ofrecería un agape anticipado por el Día del Padre a sus padres trabajadores. Desde que me avisaron, nada  me hizo más ilusión que asistir en compañia de Mery. Y puesto que ella lo ignoraba, bajo su balcón esperé ansioso su aparición y su aprobación.
A mediodía llegamos al Fogón de la Nona y en lugar del ágape encontramos sus preparativos: no se trataba de un almuerzo sino de una cena. Entonces caminamos unos metros más por la avenida Centenario, que es la vía gastronómica de la campiña huachana, hasta el Fundo Palmira. Y puesto que, como no podía ser de otro modo, en su condición de ganaderos cajatambinos los propietarios del
El Fundo Palmira
Fundo Plamira lo que han creado es un restaurante campestre que es una extensión del rancho que conducen. Por eso mismo, en su sencillez (de lucir alforjas y aperos) resulta más convincente y más atractivo que cualquier otra venta de comidas y bebidas para quienes, además, de degustar sus sabores aprecian lo que escuchan: la música de Cajatambo.
Miguel (con sombrero)
Fuimos los primeros clientes del día. Y así, en torno a un plato de trucha frita y otro de chicharón con mote, intercalado con brindis de chicha de jora en potitos de mate repujado Mery y yo, en absoluto sosiego, sostuvimos una gratísima  conversación. El tema de nuestro diálogo no fue otro que la breve y precóz trayectoria política de Miguel Huacre, mi ahijado. En particular le hablé de su reciente visita a la China Popular. "Es el hijo que el destino nos ha regalado", le dije. Su respuesta fue sonreir emocionada.
Al llegar la noche volví a casa de Mery y regresamos al Fogón de la Nona. Ingresamos a la 
El Fogón de la Nona
hora justa en que la ceremonia iba a comenzar. Por ser día laborable, la mayor parte de esposas había desistido de hacerse presente. De manera que llegar en pareja denotaba mayor formalidad. Tamales, chuleta y vino. Vino borgoña de la Viña de los Reyes. Compartimos la mesa con una joven pareja. Fue la mejor compañía.
Y sobre todo, ver a Mery -que nunca se casó- convertida en mi esposa por unas horas, sonriendo y bebiendo. Viviendo.

lunes, 10 de junio de 2013

RALLY HUAURA-AMBAR




Organizado por al Automovil Club del Perú, el domingo 9 de junio de 2013, se realizó -por segunda vez- el rally Huaura-Ambar con la participación, en dupla, de 42 rugientes rodados corredores.
 Foto: ámbar la sucursal del cielo 9 -6 -2013

Para quienes conocemos la ruta, por ser parte de nuestro itinerario raigal, no deja de ser interesante apreciar la perspectiva que ofrece el recorrido vista desde la cabina de uno de los pilotos participantes.

https://www.youtube.com/watch?v=LYdliu3qPj8


viernes, 7 de junio de 2013

EL CENTAURO

 
Pablo Hermoso de Mendoza es un rejoneador español; es decir: un torero de a caballo. Más exactamente: un hombre que administra la acometida del toro de lidia con la inteligencia del caballo. Un artista ecuestre. Un centauro. 
Este año, 2013, llegará al Perú. Se presentará en Acho, en la Feria de Octubre. Sin duda, igual que en otras partes del mundo, se irá dejando la duda de si vieron unos caballos que torean o un hombre que los hechiza para hacerlo.




miércoles, 5 de junio de 2013

OSCAR RIVERA, AUSENCIA Y PRESENCIA

"Mira hijo, he venido a visitar a Olga y Oscar, porque son mis amigos de infancia. Y también porque se trata de la única pareja que desde la escuela se enamoró para nunca jamás separarse. Pues los demás, todos, fracasamos". Una clara mañana solar aquellas palabras, tan francas como imprevistas, me desconcertaron y a la vez me emocionaron. Era el domingo 20 de julio de 2012, día principal en que los residentes cajatambinos en Huacho, y confines aledaños, rendian tributo a María Magdalena con una fiesta taurina presidida por doña Olga Salazar de Rivera, Capitana de la Tarde. Fungía yo, aquel día, sin buscarlo ni preveerlo, de maestro de ceremonia. Luciendo unos anteojos de oscuras lunas, que contrastaban con la albura de sus cabellos, Jesús Lavado Villanueva, ascendió al estrado para felicitarme y retirarse confiando a mi memoria el mayor homenaje que cualquier persona podía merecer. No era para menos, cuatro matrimonios a cuestas mediante, Jesús sabía lo que decía.
Ciertamente, aun cuando todos (o casi todos) se enamoran y se casan, pocos (muy pocos, en verdad) gozan del privilegio de amar de por vida. En el caso de Olga y de Oscar, bastaba verlos para advertir, que la llama del amor a pesar del tiempo, o contra él, era el fuego que los alumbraba.
Por eso, cuando miro a Olga, serena y dulce, rodeada por sus hijos sosteniendo el cofre que contiene las cenizas, las amadas cenizas, de Oscar Rivera, recien comprendo la insobornable y hermosa magnitud de aquella joya lírica de nuestra habla que sin tregua proclama: "Polvo seré, más polvo enamorado".
Igualmente, cuando escucho decir, que junto con Emicho, Antenor y Arencio, en las celebraciones de Corpus Chistri en Cajatambo formaron con Oscar un cuarteto legendario. Luciendo, cada año, de estreno, guantes y sombrero nuevo, hornados por las diligentes y primorosas manos de Olguita, también recién creo comprender, gracias a ellos, la maravillosa reverberación, y revelación, que guarda aquella máxima, misteriosa y rotunda, que, se asegura,  pertenece a los gauchos argentinos: "Mi caballo y mi mujer, de mi tierra han de ser".  
Oscar Rivera Requejo (1929-2013) fue policía, rural y urbano, de los buenos, de los de antes y asimismo padre de siete hijos: Elva, Elena, Alberto, Dora, Oscar, Luz y Carlos. Por donde anduvo, encarnado en la presencia cómplice de su esposa, Cajatambo fue siempre su eterno presente. Fruto de aquella devoción raigal, además de sus siete hijos, es también el Centro Regional Cajatambo; el otro gran amor, junto con Olguita, de su vida.
Gracias Olguita. Gracias Oscar. Gracias por el sabio y discreto encanto de sus vidas. 

CORPUS CHRISTI

Dos. Dos sonidos identifican los claros dias de Cajatambo: el rumor persistente del puruy volando entre los aleros y el rumor del motor de las motosierras talando los eucaliptos.
En Corpus Christi (del 28 de Mayo al 2 de Junio de 2013) un sonido se agrega: el tun tun del tambor y la flauta que acompasa las 24 mudanzas de Los Huancos. 


De igual modo, el seco retumbar del los chicotes que blanden los retaguardias se junta con el de las orquestas que hacen bailar y competir a las cuadrillas de Los Negritos de los barrios de Antay y Tambo.

Pero más allá de la fecha señalada, lo cierto es que llegar -cada año- a Cajatambo en Corpus Christi supone internarse no solo en otro clima ni alcanzar otra altura sino, sobre todo, acceder a un confin más trascendendente: al tiempo intemporal de la fiesta, del júbilo y la memoria.
He sido testigo de la celebración de 2013 y porfiado autor de más de 200 fotografías. Espero que algunas meritorias. Veremos.

martes, 21 de mayo de 2013

RUMBO A LA MURALLA CHINA


Nacido en Caraz. Criado y educado en su niñez y adolescencia en San Juan de Lurigancho. Transplantado en su juventud al departamento de sus abuelos paternos (originarios de Uripa) Miguel Oswaldo Huacre Mendez encarna aquel lugar común -no tan común- de que el que la sigue la consigue. A condición de tener siempre presente que el verdadero viaje es una aventura del espíritu.


En uno de los tantos programas televisivos -de permanente abrupto final- que condujera César Hildebrandt, cierto día ví aparecer entre sus entrevistados a un niño que vivía en un cerro de Huascar. Impactado por su presencia sentí consternación de solo verlo y oírlo, pero también algún consuelo al saber que compartíamos el mismo distrito: San Juan de Lurigancho. Por entonces, a invitación del conductor de un noticiero radial, cada domingo caminaba unas cuadras desde mi casa hasta la cabina de Radio Fenix. De manera que el programa posterior a su aparición mis primeras palabras fueron: "No es candidato a ninguna elección, y sin embargo, más que ningún otro habitante de este vasto distrito, a despertado el interés del periodista más influyente del país". Al concluir mi comentario en la puerta de la cabina vi asomarse un hombrecito de mirada medrosa. El operador de la mesa de control precisó entonces: "Él es su papá". Así, a la semana siguiente, conocí a Miguel Huacre Méndez y le obsequié alguno de mis artículos publicados en el diario El Sol.
Meses después, junto a sus padres y abuelos, recibí la grata sorpresa de ver a Miguelito (como le decían en aquel tiempo) recibir el reconocimiento de la Unicef en el auditorio de la Universidad de Lima. Un niño pobre premiado por ayudar a otros niños mucho más pobres, resultó impecable y a la vez implacable. Al día siguiente, al concluir el programa habitual, y habiéndolo tenido como invitado exclusivo, el desconcierto superó a la emoción cuando cogiendo la placa que le habían conferido le oí decir: "Le doy gracias a Dios de haberlo conocido". Eran tan sinceras sus palabras que hasta las lágrimas acudieron ante ellas. 
Pasó el tiempo y llegó el día en que Miguel cumplió 18 años y para mi sorpresa, otra vez, me eligió para ser su padrino. Así también, gracias a aquella circunstancia, conocí a Nivia, la madrina, que, por desgracia, pocos años después de aquel día falleció.
En el 2006, junto con sus padres, Miguel partió rumbo a Abancay. Ingresó a laborar como
empleado del gobierno regional y al mismo tiempo comenzó a estudiar en la filial regional de la Universidad Alas Peruanas.
En el 2013, seleccionado entre los lideres jóvenes más destacados de América del Sur, por algunos días (entre el 26 de Mayo y el 7 de Junio), Miguel hubo de ausentarse de su entrañable Abancay para viajar a un encuentro internacional, y a la vez generacional, patrocinado por el gobierno de la República Popular China.
Puesto que para mi madre fue un nieto más, estas evocaciones estarían incompletas sin sus palabras: "Ese muchacho, te acordarás, va a ser como tu hijo... Hasta más que tu hijo".

Premunido de aquel precedente (poco frecuente aun en la trayectoria de connotados políticos nacionales), no fue ninguna sorpresa que Miguel a su retorno convocara la adhesión de jóvenes apurimeños que, alborozados y decididos, anunciaron y respaldaron su postulación al mando del gobierno regional de Apurimac en las elecciones municipales y regionales 2014. No ganó, pero  en su caso, se trata apenas de una prórroga  antes que de una derrota;  de un comienzo antes que una espera.