viernes, 18 de diciembre de 2009

REQUIEM


No presencié sus funerales. No me es, sin embargo, imposible imaginar no su muerte -que, al fin y al cabo, se trata de un hecho previsible y natural- sino la discreta trascendencia de aquel inesperado viaje (puesto que la muerte es siempre un viaje inesperado) que lo condujo, los primeros días de diciembre del 2009, desde Lima hasta Cajatambo para unirse con los suyos y , sobre todo, despedirse de las casas y las calles, lúgubres y solitarias, de San Juan de Astobamba. Aquellas casas y calles a las que dió vida con su vida y en donde fue - de manera sucesiva- el niño, hijo de Macaria y de Catalino, el padre que un día, igual que en miles de hogares, vio partir, uno a uno, a sus hijos rumbo a la gran ciudad. Por eso, a pesar del pesar; ver pasar a Combicho en los hombros de sus hijos y de los hijos de sus hijos, es más grato que conmovedor, más instructivo que triste. Verlo, sobre todo, rodeado por aquellas muchachas y muchachos que esta tarde prolongan sus pasos por las calles de este pueblo que era para ellos, hasta entonces, apenas una vaga referencia geográfica.
Están allí, allí donde Julia y Combersión juntaron sus vidas para dar vida a la vida de sus hijos. Allí donde el instante se vuelve eterno y sonoro el silencio. Y si acaso creyeron los muchachos, al venir, que los traía solo el deber solidario de acompañar a sus padres para sepultar al abuelo, descubrirán que Combersión no los trajo para a penas rodear el túmulo de tierra de su morada final sino para compartir con ellos la implacable ternura de la tierra que amó. El secreto encanto de aquel pueblo que cabe en un breve andar y cuyo símbolo más visible es, ahora, un sombrero construido en el centro de su plaza. Sombrero erigido allí en donde, glorificado por el amor y ennoblecido por el sudor, Combersión Balboa aspiró el primer aire que colmó sus pulmones y, llegado el momento, cedió a la voluntad de sus hijos los avatares inexorables de una prolongada vejez ausente, seguro de volver, seguro de hollar -sin tocarlo- el suelo querido de su querencia.
Por eso al verlo pasar, ponderar su regreso no solo es grato por que honra su voluntad si no por que resulta justo y merecido. Justo y merecido que haya recorrido por última vez la carretera que junto con su hermano Eladio, y otros comuneros (de Astobamba y otros pueblos) contribuyeron a construir para vencer la soledad y los abismos a partir de 1966. Esa misma carretera en la que -según recordaba Eladio- una tarde, al final de una ardua jornada, los comuneros de Astobamba vieron aparecer a la banda de Huanri. Una tarde en que Huanri fue más Huanri que nunca cuando los comuneros, cubiertos de polvo y fatiga, bailaron alborozados, aferrados a sus herramientas y a una alegría que no se extinguirá jamás mientras Astobamba tenga hijos que la quieran. Vástagos  igual que Combersión que vuelve, en viaje sin fin, rodeado de sus hijos y los hijos de sus hijos, paso a paso, al encuentro de sus mayores y del porvenir.

martes, 10 de noviembre de 2009

HUACHO, 10 DE NOVIEMBRE DE 1820



Portando siempre consigo un frasco con tinta, un pincel y un cuaderno que nunca dejó de tener un lugar en sus alforjas o en las estancias errantes del Ejército Unido Libertador el médico y edecán del Libertador, James Paroissien, día por día hizo anotaciones de lo que ante sus ojos de hombre culto -protagonista y testigo privilegiado a la vez- aconteció en la marcha de la Guerra de la Independencia en territorio peruano. Algunas de esas libretas se perdieron y otras se conservan en archivos de su país de origen (Inglaterra). Escritas en ingles y luego traducidas a nuestro idioma fueron publicadas por primera vez en 1971 como parte del esfuerzo editorial más vasto y riguroso realizado sobre el surgimiento de la República: “La colección documental de la Independencia del Perú” (que reúne el trabajo de investigación de 14 estudiosos, compilados en más de 80 tomos que suman alrededor de 40 mil páginas).Preservadas a distancia durante décadas y recuperadas en tiempo del confín de lo ignoto las anotaciones de Paroissien nos permiten contar no solo con una versión de primera mano, sino -sobre todo- con una visión tan vívida, reveladora y minuciosa de los inicios de la Guerra de la Independencia; pero de manera especial nos permiten reconstruir lo que sucedió en Huaura y los pueblos aledaños.


Nov. 10

“Al amanecer pasamos los farallones de Huaura y con una fresca brisa entramos al puerto de Huacho a las 12. El descuido de los capitanes de los transportes es algo asombroso y solo puede igualarse con nuestra buena suerte para escapar del peligro que nos amenazaba. Para empezar: la “Águila” chocó con la “Peruana”, partiendo su cable. La “Santa Rosa” cuyo Capitán es un francés que, a pesar de ser Teniente en la Marina, es un sujeto muy estúpido y peor marino, casi embiste a la fragata “Minerva”, y únicamente por los descomunales esfuerzos del Capitán Spry, logró liberarse. Lo que más nos sorprendió a todos fue la entrada de “O`Higgins” entre todos los barcos, aunque dirigía el rumbo como un bote, casi topó a varios y para colmo anclo dentro de la playa. Casi todos pensamos que iba a encallar. El mismo Lord Cochrane, quien no es muy nervioso, confesó que había sido la maniobra más imprudente hecha hasta ahora por Crosby, y estaba furioso con él.
Para colmar nuestra paciencia, la “Esmeralda” entró media hora más tarde, y el oficial Mr. Bell creyendo que su cable ya estaba completamente pasado, dejó deslizarse su extremo y como no disponía de otro para impedir que encallara la nave, vióse obligado a virar y quedarse fuera.
No obstante la violencia del viento y del mar, se desembarcaron de inmediato los caballos, los granaderos del Nº 4 y el 7 de infantería ligera.
D`Albe fue enviado a hacer un reconocimiento, pero encontró a unos pocos frailes (de esta peste abundan todas las aldeas del Perú) y varios indios, ya que la mayoría de los habitantes se vieron inducidos a abandonarla, en vista que Pezuela había ordenado fusilar a todas aquellas personas que se comunicaran con nuestra escuadra, la última vez que estuvo aquí. Más como son patriotas aunque tímidos, sin duda entraran de vuelta mañana.
El “Galvarino” se nos unió esta mañana con un cargamento de cerdos bien gordos traídos de Chancay. Como serán de gordos que apenas pueden bambolearse”.

lunes, 7 de septiembre de 2009

EXPEDICIÓN CARAL-KOTOSH







Un viaje no se cuenta sino con imágenes. Más aun si se trata de una expedición. Una expedición motorizada y ecuestre, y también a pié, para cubrir la distancia existente entre la provincia de Huaura y la ciudad de Huanuco. Un recorrido que fue una necesidad por siglos y que ahora es un lujo. Un lujo de viajeros europeos (al menos por lo pronto). Todo eso y mucho más es -y seguirá siendo en adelante- cubrir la ruta que va de Caral hacia Kotosh.

Promovida por la empresa peruano-noruega Coex Amazon, entre el 17 de noviembre y el 1 de diciembre del 2008 se realizó la primera expedición que recorrió durante casi tres semanas la ruta por donde se expandió la civilización andina. Fue un recorrido que abarcó la Ciudad Sagrada de Caral hasta el Templo de las Manos Cruzadas. Pero, sobre todo, en el interregno, fue un encuentro y a la vez un descubrimiento de las muchas formas del pasado del que está hecho el presente y la historia; es decir, la vida.

Una pareja de esposos noruegos, Gudbrand y Kjersti, hicieron posible este encuentro y este descubrimiento. Pues fueron ellos quienes tomaron la decisión de regalarse así mismos uno de los viajes más memorables que cualquier peruano debiera emprender. Fue así como a través de Oyvind Wesseltoft, fundador de Coexamazon:www.coexamazon.com, la empresa que promueve las rutas del Perú en la península escandinava luego de leer una crónica en la prensa de Oslo solicitaron ser los forjadores de una ruta que busca retomar los olvidados caminos de nuestros orígenes.

Para hacerlo realidad, en coordinación con Oyvind, se conformó tres equipos (para recorrer, en la practica, las tres regiones clásicas del territorio peruano). A mi me correspondió conducir la primera etapa, de Huacho hasta Cajatambo, entre los días 17 al 21 de noviembre. Por su parte, la segunda etapa; el recorrido de la Cordillera Huayhuash, estuvo a cargo de un grupo experimentado de guías y alpinistas de Cajatambo y de Ancash, entre el 23 al 30. Finalmente, la tercera etapa, estuvo a cargo de Ethel Alvarado Fuentes Rivera, que condujo a los expedicionarios desde el distrito de Queropalca (Huanuco) hasta la morada de nuestros mas remotos antecesores en ocupar el territorio peruano: las Cuevas de Lauricocha. Luego de lo cual el grupo hizo su ingreso triunfal a la ciudad de Jesús entre sorprendentes muestras de júbilo y aclamación por parte de los pobladores. Hasta concluir, el primer día de diciembre,
con el ingreso de los expedicionarios noruegos y sus acompañantes, al Templo de las Manos Cruzadas, del mismo modo que lo hicieron hace por lo menos cuatro mil años los primeros huanuqueños.

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jueves, 27 de agosto de 2009

GESTIÓN PÚBLICA Y DESARROLLO TURÍSTICO




Luciendo un chaleco, y una ignorancia tan visible como su apariencia, la responsable de turismo de la municipalidad provincial de Huaura balbucea unas cuantas palabras sin acertar a precisar la fecha en que el Gral. San Martín consagró al más famoso balcón del Perú. Sin embargo, ignorar lo que resulta imprescindible -en su caso- no es óbice para qué, sin ningún escrúpulo, deambule por los patios del Museo de la Independencia conduciendo, nada menos, a un equipo freelance de la televisión salvadoreña. (No de Villa El salvador sino de la pequeña república centroamericana).
 
Se trata de una producción independiente para ser emitida por la televisión salvadoreña y algunas estaciones de habla hispana en los EEUU. Su propósito: mostrar los atractivos ecológicos, arqueológicos e históricos más importantes de las provincias de Huaura y Barranca. Más precisamente: los orígenes de la Civilización Andina y el origen de la República.

Que los gobiernos locales tienen el deber primordial de promover sus potenciales recursos turísticos es algo que no admite ninguna duda; en ese sentido, resulta loable que la municipalidad provincial de Huaura respalde la propuesta de la empresa Danny Producciones. Lo que resulta en cambio deplorable es que el solo hecho de formar parte de la gestión sea atributo suficiente para no hacer nada más que pasear y balbucear.

Cierto que cada administración obtiene el derecho de incorporar a quien quiera en su equipo de gestión. Cierto que en cada elección no solo gana el candidato sino los adherentes que apuestan. Cierto que - para tener una referencia actual- del mismo modo que en cada elección presidencial en el Perú el ganador obtiene el derecho a disponer de 29 mil cargos de confianza (según un ex premier); en cada región, provincia y distrito el ganador obtiene igual derecho en proporción a su jurisdicción. Es cierto todo esto, no obstante, con serlo no lo es menos que el poder se legitima con el saber. Pues, ignorarlo, supone ceder a la tentación de disponer de recursos ajenos en lugar de aplicar un programa de gestión, de medrar en lugar de mandar y de servirse en lugar de servir.



Por otra parte, el contraste se acrecienta cuando luego de ver, y oír, balbucear a la mujer uniformada por la municipalidad vuelve a mi memoria el recuerdo del guía cuzqueño que llegó, costeando su viaje, solo para conocer Caral y explicar los orígenes de la Civilización Andina y de Macchu Pichu a los visitantes convocados por la empresa que lo contrata. He ahí la diferencia. La diferencia entre la gestión pública y el desarrollo turístico.


Hay una cita del viejo Goethe que siempre me intrigó y que, gracias a la mujer que no sabía donde estaba -literalmente- parada, pude, al fin, entender: “Merece lo que heredas”.

martes, 4 de agosto de 2009

TRIBUTO A MARÍA ROSTWOROWSKI

Día Internacional de la Mujer: 15 mujeres que marcaron la historia del Perú (FOTOS)


Aun cuando su nombre, María Rostworowski Tovar, suene mas extranjero que lo habitual se trata, sin discusión, de la investigadora indigenista más importante del Perú. Pero lo es de manera distinta a quienes, a principios del siglo XX, propiciaron la reivindicación de la mayoritaria población aborigen del país, y lo es por qué sencillamente a ella debemos los peruanos el acercamiento y conocimiento mejor logrado y perdurable de la etapa más gloriosa y perturbadora de nuestro pasado: la historia de los incas.
¿Pero, quién es María Rostworowski Tovar? Hija de padre polaco y madre puneña, limeña de nacimiento (nace en Barranco el 8 de agosto de 1915). Cuando cumple seis años la familia se traslada a Europa y de ese modo el paso de los años supone para la pequeña María un cambio no solo cronológico sino una singular experiencia cosmopolita: reside en forma sucesiva en Polonia, Francia, Inglaterra, Suiza y Bélgica.
Guiada por los íntimos apegos de la sangre hacia la tierra que la vio nacer, a su retorno en 1935, algo más que la curiosidad la conduce hacía una dedicación impropia para una mujer de su clase y de su tiempo: estudiar indios. 
Premunida apenas por un indoblegable interés de hacer camino al andar, pronto la investigación y reconstrucción de las brumosas décadas del surgimiento, expansión y final del periodo incaico acaparan su atención sin tregua, con tanto rigor como pasión -puesto que lo que se hace te hace- hasta convertirla en la más indiscutida (y amable) autoridad de la historia del Tahuantinsuyo. Determinar la preferencia de los gobernantes incas por transferir la sucesión de su cargo no al primogénito sino a cualquiera de sus vástagos, y asimismo, ponderar la fuerza movilizadora de la reciprocidad son, entre otros, algunos aspectos de la racionalidad y tradición andina que despistados cronistas del siglo XVI no pudieron entender ni explicar hasta que una señora, alumna libre de San Marcos, decidió –cuatro siglos después- aclarar, ordenar y, sobre todo, completar aquellas crónicas y relaciones. 
Pero tanto como su obra misma, su propia formación, libre y autodidacta, merece un especial reconocimiento. Pues confirma, una vez más, que el ejercicio del entendimiento y la búsqueda del conocimiento, cuando son auténticos, trascienden los medios y límites formales de las instituciones concebidas y mantenidas para tales fines.
Pues al margen de cualquier consideración académica y curricular antes que doctora –que no lo es ni le hizo falta serlo - si de algún modo podemos llamar a aquella dulce y sabia mujer para agradecerle lo que nos dió es pensar (sin decírselo, claro) que nadie más que ella merece llamarse Amauta. Maestra de amor por el Perú y su gente. Madre y autora del libro más vendido y reconocido de las ciencias sociales en el Perú: “Historia del Tahuantinsuyo”.
Finalmente, puesto que ninguna gratitud es mayor para quien investiga y escribe, que acceder a sus trabajos y publicaciones, nada mas oportuno que sugerir a los jóvenes (o su padres) la lectura del tomo “Incas” de la enciclopedia temática del Perú que aun es posible cuelgue –entre el bullicio y la rutina- en alguna esquina para entender mejor nuestro pasado; pero sobre todo para entendernos mejor.








sábado, 25 de julio de 2009

MARÍA TIENDE LA ROPA



-Pásame mi corbata-me dijo
En aquel tiempo las muchachas llevaban unas corbatitas azules que hacían juego con la falda de sus uniformes.”Esta en la repisa. Al lado de mi cama”. Fui corriendo. Empujé la puerta de la sala, me detuve un rato para ver mejor antes de ir hacia la izquierda. Separé la cortina y busqué la repisa, pero mi mirada se detuvo en los pliegues de la cama a medio arreglar. Mi prima tenía quince años y yo solo hace algunos días había dormido en esa misma cama. Me empiné y estiré el brazo; allí estaba esa prenda visible que a diario adornaba su cuerpo. Mis pequeñas manos temblorosas la cogieron. Entonces, precipitado por un repentino y recóndito sopor, corrí el cierre mi pantalón y pensé en ella. No por mucho tiempo. Sus gritos me sacaron otra vez corriendo.
Le entregué la corbata y ella lo hundió en el lavatorio espumoso. “Era lo único que me faltaba. Casi me olvido”
-Ah- fue todo lo que supe decir.
Era noviembre y a pesar de las primeras nubes soleaba con fuerza. Ella me miró, al ver que no paraba de mirarla.
-Esta bonito tu sombrero
-¿Te gusta? Mi mamá me lo trajo.
Termino de enjuagar y sus manos enrojecieron aun más. Se puso de pié, alzó el lavatorio y me ordenó seguirla trayendo el banquito. El cordel estaba alto (para que los perros ni los burros ensucien la ropa). Se paró sobre el banquito y su cuerpo se hizo más visible aun. Yo seguí mirándola mientras ella reía preguntándome:”¿Pesa? Te has puesto rojo”Una a una fue sacando sus prendas, estirándolas con cuidado, hasta que por último la aparición de un calzón amarillo terminó por dejarme mas colorado y mudo que nunca.
Éramos vecinos. La ventana de su cocina daba hacia el patio de mi casa. Todos los días oía sus voces y ellos las nuestras. Mi abuelo era tío de su padre y le ayudó a construir esa casa. Eran tres hermanos. María era la mayor. Desde que aprendí a caminar, mis primeras incursiones en la vida fueron rumbo al patio de esa casa donde su padre reproducía la vida de mi abuelo.
Nuestras casas tenían techos de calaminas y acogedores balcones donde nos deteníamos a jugar cuando llovía. Pero su padre ni mi abuelo tuvieron balcones.

miércoles, 17 de junio de 2009

GEORGIE

 
Jorge Luis Borges escucha  a Maria Kodama, su mujer

Aunque cierto día, siendo profesor de la universidad en su ciudad natal, en la escueta hoja de vida que presentó apenas escribió: "Jorge Luís Borges. Nacido en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Ex profesor de la Universidad de Austin y autor de algunos libros de poesía, cuentos y ensayos", más allá de los homenajes la obra de Borges perdura en sus conversaciones y conferencias de igual modo que en sus libros. Para entenderlo nada mejor que comenzar por aquella memorable semblanza de si mismo que,precisamente, se llama "Borges y yo".

"Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren preservar su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.

No sé cuál de los dos escribe esta página".



Enseguida una entusiasta y arbitraria antología de algunas entrevistas que recogieron su voz y su palabra:

Escribir: “Cuando escribo trato de prescindir de mis opiniones. La literatura es una operación misteriosa”.

EEUU: “Es que viví cuatro meses ahí. Y me encontré con un gran país hecho de individuos muy mediocres”

Literatura Española: “Creo que fuera de tres o cuatro libros podría prescindir de la literatura española. De todo esto se salva El Quijote , sobre todo su segunda parte. Lo demás de Cervantes es horroroso”

Guerra: “La guerra es la organización del homicidio”.

El peligro de matar: “Es mayor el peligro de matar que el de morir, ya que de cualquier modo vamos a morir”.

Mark Twin: " Yo no pregunto si un hombre profesa tal religión, pertenece a tal raza o nació en tal país; me basta con que sea un ser humano; peor que eso no puede ser”

Herencia: “Tengo alguna sangre judía -no se si es importante, tal vez no-, pero quizá es mas importante el hecho de haber leído La Biblia, a Spinoza, a Kafka. La sangre es lo de menos”.

Abuelas de la Plaza de Mayo: “Aquí venían señoras que lloraban...Y francamente no eran actrices”.

Premio Cervantes a Octavio Paz: “Muy bien dado a Paz. En mi caso se equivocaron. Sí, conozco su poesía, lo admiro mucho. Tengo la mejor opinión de él: gran poeta”.
Entrevista:

"- Borges, usted no lee desde 1955
-Sí, pero tengo amigos que me leen. Seis o siete amigos buenos que me visitan siempre y que me leen.
- Así conoció a García Márquez
- Claro, un gran escritor, aunque creo que el principio de Cien años de soledad es mejor que el final. Pero es normal. Al final el autor se cansa”.

Amigos: “Tengo algunos amigos jóvenes que no pueden darme todo su tiempo, como es natural, pues tienen que gozar de la vida. Pero yo agradezco a todas las personas que vienen a poblar mi soledad”.

El misterio de las palabras: “Si yo digo: Boga boga en el lago sonoro/ donde el sueño de los tristes espera/ en una góndola de oro/ la novia de Luis de Baviera, cada uno de esos símbolos es hueco, pero el conjunto funciona, uno se siente movido”.

Música y poesía: “Y los vientos se marchitan en el cielo. No sé si quiera decir algo, pero no importa ¿no?. Es muy importante el sonido. Desdeñar la música es renunciar a un elemento esencial del verso”.

Metáforas: “Bueno vamos a enumerarlas: el tiempo y el río, la vida y los sueños, las mujeres y las flores, los ojos y las estrellas. Yo creo que con eso ya tenemos para siglos de poesía”.

Los ojos y las estrellas: “Yo querría ser la noche para mirarte con millones de ojos”
(Epigrama atribuido a Platón)

“ Una nube mayor que el mundo y un monstruo hecho de ojos”
(Chesterton)


Dos metáforas imposibles: “El mármol como luz de luna maciza
El oro como fuego congelado”
(Chesterton)

La búsqueda: “Amar y ser amado es espléndido, pero no se si se puede durar mucho tiempo ¿no?.¿Quién puede negar eso?. Solamente un loco puede negar eso”.


Neruda: "Creo que fue un gran poeta. Y creo algo con lo que ustedes quizás no están de acuerdo. Yo abomino del comunismo, pero pienso que el comunismo le hizo bien a Neruda. Si no hubiese sido un poeta político, habría sido un mal poeta. Un mediocre poeta romántico”.


Los libros: “La belleza es algo común que se puede encontrar en todas las cosas; por ejemplo, yo no conozco nada de literatura yugoeslava, pero eso no impide que de pronto en un libro de un escritor de ese país yo encuentre una frase que me deslumbre. Por eso conviene mantener el culto del libro, que creo es la mejor fórmula para encontrar la sabiduría. Además son los propios lectores los que enriquecen el libro. Con el transcurrir del tiempo un libro crece.

A las letras los hombres les debemos casi todo lo que somos. Porque, ¿qué es nuestro pasado sino una sucesión de sueños?.¿qué diferencia se puede encontrar entre recordar y soñar?, ¿entre recordar sueños y recordar el pasado?.El libro es la gran memoria de los siglos. Su función, por consiguiente, es irremplazable. Si los libros desaparecerían, desaparecería la historia. Y también desaparecería el hombre”.

Homo Sapiens:"Pensar, analizar,inventar no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia".

La literatura y la vida: "La literatura es un fin en sí, no es un medio. Si vivo para la literatura, si mi vida es una vida esencialmente literaria, si veo todo en función de la literatura...no me importa haber sido desventurado porque esa desventura tiene también su lado literario...en mi caso, escribir es un destino".

El misterio de la existencia: "Desconocemos los designios del universo pero sabemos que razonar con lucidez y obrar con justicia es ayudar a esos designios que no nos serán revelados"


Testimonios:

"Recuerdo que tenía 22 0 23 años cuando se publicó por primera vez
Ficciones... Se había hecho 500 copias, practicamente nadie se había dado cuenta. Entonces vino un poeta italiano que me dijo:`Lea este libro. es de un argentino que nadie conoce aquí´.Me enloqueció. Me pasaba noches y noches leyendoselo a mis amigos. Me reconocí de inmediato en Borges. Fue un amor a primera vista". Umberto Eco (Italia).

"En 1971 Borges vino a Oxford, obviamente para recibir un título honorario. En ese momento yo estaba trabajando en el Oxford English Dicctionary y, por la noche,Borges ofreció algo que no puede llamarse, exactamente, una conferencia o una lectura o un seminario, sino una suerte de audiencia papal informal. Yo ya había estado frente a otros escritores `a veces bastante famosos´, pero, por lo general, no me habian impresionado. Más bien, me habian parecido actores que simulaban haber escrito las palabras que estaban pronunciando y estar vendiendose de alguna manera. Borges era totalmente diferente. Al finalizar el encuentro, pensé: si esto es ser un escritor, vale la pena serlo". Julian Barnes (Inglaterra).

"Ya en el estrado de Memorial Hall, los aplausos no cesaron hasta que Borges (tras un breve presentación mía) empezó su recital en un inglés de entonación escocesa que sobrecogió al público, pues Borges citaba solamente a poetas de lengua inglesa. Sus palabras eran, así, como el leve marco de los textos recitados, que, para muchos oyentes, eran revelaciones de su propia literatura. Es más, algunos de ellos acudieron a las bibliotecas universitarias de Harvard para leer, por primera vez, a autores como Kipling. Y al cabo de cuarenta y cinco minutos se había creado en Memorial Hall un clima humano sorprendente, como si un bardo antiguo estuviera allí, reencarnado en la persona y voz de Borges". Juan Marichal (España).

"Usted dijo que le debemos a la literatura precticamente todo lo que somos y lo que fuimos. Si los libros desaparecen, desaparecerá la historia y también los seres humanos. Estoy segura de que tiene razón. Los libros no son solo la suma arbitraria de nuestros sueños y nuestra memoria. También nos dan el modelo de la autotrascendencia. Algunos piensan que la lectura es solo una manera de escapar: un escape del mundo diario `real´ a uno imaginario, el mundo de los libros. Los libros son mucho más". Susan Sontag (EEUU).

"El significado de un libro no está detrás de nosotros, sino que nos encara. Y tú, lector del Quijote, eres autor del Quijote porque cada lector crea su libro, traduciendo el acto finito de la escritura en acto infinito de la lectura.
Por haberme enseñado esto, le doy gracias a Georgie". Carlos Fuentes (México).

"Como ya lo había hecho con mi marido que veía muy mal, yo le lía a Georgie, a partir de los siete años. Y cuando el escribia, me dictaba. Hay ciertas cosas que nunca me leyó, como el poema `Los dones´, tan triste donde habla de sus ojos. Pero lo leí cuando apareció impreso. `¿Cómo hiciste?´, le pregunté. Y me respondió:`Se lo dicté a uno de la biblioteca, porque pensé que a tí te causaría mucha pena´...Un día le pregunté:`¿Porqué no vuelves a escribir las mismas cosas de antes´.`Déjame -me contestó-, déjame´. Y tenía razón". Leonor Acevedo de Borges.






martes, 16 de junio de 2009

OCTAVIO PAZ

(1914-1998)


El 19 de abril de 1998, a las diez y medía de la noche, falleció en Coyoacan (México) Octavio Paz. Así concluyó una trayectoria vital de 84 años que hizo posible la prosa más notable del siglo XX. Sin embargo se trató de un poeta. Un gran poeta (sin duda uno de los cuatro grandes de la poesía de América del Sur junto con Vallejo, Neruda y Borges). Entonces, cabe preguntarse, ¿ porqué encomiar tanto la prosa de su prosa?. La razón es simple: escribió los ensayos mejor escritos del idioma español. Pues si Alfonso Reyes fue un océano frenético y Borges un relámpago implacable Paz ensayista fue simplemente una luz que al mismo tiempo que alumbra abriga. Por eso su palabra aunque alcance el minucioso rigor de una fotografía perdura, ante todo, con la rotundidad final de un abrazo.

A lo largo de su vida convocó el reconocimiento y la amistad de los más grandes pensadores hispanos que lo precedieron: Ortega y Gassett, Reyes y Borges; y del mismo modo retribuyó con admiración el aprecio de sus iguales en este y el otro mundo (es decir: en la memoria). No es una exageración: El laberinto de la soledad, su primer ensayo publicado en 1950, ha logrado la misma cifra de ejemplares vendidos que habitantes tiene el México actual: 100 millones de lectores.

“No miro con los ojos: las palabras son mis ojos”, escribió. Testigo lúcido y apasionado de su siglo no buscó refugio en el pasado ni en las ficciones ni en el respetable amparo de las cátedras. Su atención siempre fija en el presente; por el contrario, nunca estuvo solo en el presente. Y puesto que, según creía, ciegan por igual la excesiva luz y la excesiva sombra, su mirada vigilante y acuciosa proyectó una visión y un tono tan inconfundibles que no leerlo es ignorar la forma más extraordinaria de ordenar palabras para aprender a mirar (y caminar) en este mundo de breves dichas y largas penas.

Aunque en su trayectoria laboral fue maestro de escuela y diplomático el resto de su vida su existencia no fue otra cosa que un constante -solitario y solidario- ejercicio del entendimiento a través de la poesía y de los textos de discernimiento que motivan esta desordenada evocación. Textos que en total suman 16 tomos (a un promedio de medio millar de páginas cada uno) presentados y compilados por su propio autor. Ahora mismo, cuando proso estas vacilantes líneas, tengo dos de ellos a mí alrededor: Usos y costumbres, que abordan las no siempre armoniosas vinculaciones entre la cultura y el poder. Igualmente perduran en mi memoria la fascinante lectura (y relectura) de un puñado de libros sin los cuales jamás me hubiera atrevido a publicar. Pues, como dijera el mismo Octavio, se aprende copiando de los demás y después sigue uno su camino.

Han pasado los años (y seguirán pasando) pero si es verdad que el estilo es el hombre, continua hoy tan vivo como cuando estuvo presente. Y no menos actual; puesto que hoy como nunca las miradas se dirigen hacia las dos culturas que más lo cautivaron: India y China. Y asimismo, tal como celebró al imaginarlo, vivimos una época en que las imágenes, los signos y sonidos se han entreverado en nuestras vidas de tal modo que lejos de ocultarse la palabra sigue teniendo la última palabra.

El tiempo en su curso inexorable vuelve olvido al presente, que duda cabe; sin embargo, me parece oír todavía las palabras de la mujer que me quería con mis libros octavianos y todo lo demás: “Ha muerto ese señor ¿no?”. Falso: para mí fue ella la que murió.
 

Pensamiento y palabra:

“La libertad no se define: se ejerce. Es una respuesta. La prueba de la libertad no es filosófica sino existencial: hay libertad cada vez que un hombre se atreve a decir No al poder. No nacemos libres: la libertad es una conquista – y más: una invención”.
“Queremos comprender y para comprender se requiere intrepidez y claridad de espíritu. Además y esencialmente: piedad e ironía. Son las formas gemelas y supremas de la comprensión. La sonrisa no aprueba ni condena: simpatiza, participa; la piedad no es una lástima ni conmiseración: es fraternidad”.
“El ensayo es un genero difícil. Por esto, sin duda, en todos los tiempos escasean los buenos ensayistas. En uno de sus extremos colinda con el tratado; en el otro con el aforismo, la sentencia y la máxima. Además, exige cualidades contrarias: debe ser breve pero no lacónico, ligero y no superficial, hondo sin pesadez, apasionado sin patetismo, completo sin ser exhaustivo, a un tiempo leve y penetrante, risueño sin mover un músculo de la cara, melancólico sin lágrimas y, en fin, debe convencer sin argumentar y, sin decirlo todo, decir todo lo que hay que decir…”
“La guerra acompaña al hombre desde que es hombre. Es uno de los componentes del ser humano y de ahí que no sea exagerado hablar de un instinto guerrero. Las religiones, las filosofías y las ciencias han tratado de explicarlo. La teología acude al pecado original y a Caín; el marxismo a la división de clases sociales; freíd a Eros, Thanatos y al sadomasoquismo; Nietzche a la voluntad de poder; la sociobiología a nuestro pasado animal. Lo cierto es que la guerra aparece en todas las sociedades y en todas las épocas”.
“Los hombres hemos cambiado y sublimado nuestra sensualidad: la hemos convertido en rito, pasión, imagen, teatro, ceremonia y así hemos creado un dominio distinto y puramente humano: el erotismo. Transformar el instinto de lucha exige un cambio muy profundo en la conciencia de los hombres. Es algo dificilísimo, no imposible. No soy enteramente pesimista: el hombre es el único animal que cambia”:
“No propongo, claro, abolir al mercado sino someterlo al Estado. Sería suicida. Es un mecanismo eficaz y sin él la vida económica se estancaría. Pero hay que decir, asimismo, que el mercado provoca graves desigualdades y muchas injusticias. Además, es el responsable de una lacra moral y psicológica que degrada a nuestras sociedades: la substitución de los valores –éticos, afectivos, estéticos, políticos- por el precio. Las cosas y los hombres no tienen valor: tienen precio”.